El uso de la cal y la tierra hace que los edificios respiren y mejoran la calidad del aire de los interiores en beneficio de la salud de los habitantes de los edificios: Diluyen las concentraciones de contaminantes y facilitan la difusión hacia el exterior, a través de los muros, del exceso de humedad para garantizar el equilibrio higrométrico del aire. Se construyen ambientes sanos y de alto confort.
 

ESTUDIO DE GEOBIOLOGÍA Y BIOHABITALIDAD


Ponemos a la disposición del cliente la contratación de un estudio de geobiología y biohabitalidad en el que se detectan radiaciones, campos electromagnéticos y otros “contaminantes naturales” presentes en el emplazamiento de la construcción. El resultado es un mapa en el que se ubican todos estos factores negativos y que nos permite diseñar el edificio de tal forma que no nos afecten estos “contaminantes” y “radiaciones naturales o artificiales”.



ACABADOS INTERIORES NATURALES, ESPACIOS INTERIORES NO CONTAMINADOS


Los acabados interiores de los edificios se realizan con materiales de origen natural, sin aditivos artificiales ni químicos. Estos materiales, entre los que están los morteros de cal o tierra, no desprenden partículas nocivas para la salud de las personas y además tienen la particularidad de diluir los contaminantes existentes.
“Un estudio realizado en el año 2.000 estableció que más del 98% de los enfermos de sensibilidad química, de alergias a materiales concretos u afecciones respiratorias, mejoraban su calidad de vida cuando en su vivienda habitual se aplican materiales naturales sin aditivos químicos”.


CERRAMIENTOS TRANSPIRABLES, EDIFICIOS QUE RESPIRAN Y ESPACIOS INTERIORES SALUDABLES


Los muros de cerramiento construidos con materiales de origen natural hacen que los edificios respiren y mejoren las condiciones ambientales de los espacios interiores en beneficio de la salud de los habitantes de los edificios.
Los morteros de cal o de tierra tienen una alta transpirabilidad al vapor de agua y facilitan la difusión hacia el exterior, a través de los muros, del exceso de humedad para garantizar el equilibrio higométrico del aire, cosa que repercute positivamente en la salud de los habitantes de los edificios.
También cabe destacar aquí que la tierra como acabado interior regula la humedad interior, nos proporciona un buen comportamiento en cuanto a absorción y atenuación acústica y protege los espacios interiores frente a ondas electromagnéticas.